lunes, 2 de enero de 2012

Un día con la ciencia Visita a la Facultad de Física. 4ª de la Eso. Colegio Antonio Gala.



Un día con la ciencia
4º de la Eso.  Colegio Antonio Gala

Esta historia comienza la mañana del 23 de Noviembre, aparentemente un día como otro cualquiera. Como de costumbre me levanto con mucho esfuerzo ya que por más que quiero se me cierran los ojos, me visto y me preparo para otro día más de instituto. Sin embargo hoy es un día especial, hoy tenemos una excursión. Nuestra profesora de física y química nos ha preparado una visita a la Universidad de Sevilla concretamente a la Facultad de Física.
Al llegar allí nos recibe un profesor y nos invita  a pasar a un laboratorio. ¿Qué cómo era este laboratorio? Puede que para otros de mis compañeros fuera un sitio común sin nada que destacara, sin embargo a mi me llamó mucho la atención. Nada más entrar sentí cierto interés por saber, por conocer, o simplemente por imaginar todos los experimentos que podrían realizarse en aquel lugar. Era como los laboratorios que salen en las películas. Siempre había deseado estar en uno y ahora lo estaba.
 Me sumergí en mi mundo pero entonces volvió a hablarnos aquel profesor, nos dijo que tomáramos asiento y así fue.
Se hizo el silencio, y el profesor se presentó nos dijo que se llamaba Juan y que nos iba a enseñar algunos conceptos básicos de física mediante una serie de experimentos.

Para empezar pidió un voluntario o voluntaria, normalmente soy bastante tímida pero en aquel instante no me lo pensé dos veces levanté la mano.
Juan, me dio un par de pesas de un kilo cada una, cogí una con cada mano y me senté en una silla giratoria, él le dio un pequeño impulso a la silla para que comenzara a dar vueltas entonces me dijo que abriera los brazos que hasta el momento había llevado pegados al cuerpo tal y como él me había dicho anteriormente, por sorpresa al abrir los brazos la velocidad a la que mi cuerpo giraba disminuyó y cuando volví a pegar los brazos al cuerpo esta aumentó. Tras repetir este procedimiento varias veces Juan paró la silla y nos dijo que esto sucedía por que cuando los brazos están abiertos la masa está más repartida, y esto frena a nuestro sólido rígido, es decir a mí.
Tomé asiento de nuevo y comenzamos nuestro segundo experimento, donde también utilizamos la silla giratoria, en esta ocasión uno de mis compañeros sujetaba en sus manos una rueda, Juan la hizo girar, y cuando este compañero giraba la rueda hacia uno de los lados la silla giraba en ese mismo sentido, esto sucedía porque la energía de la rueda se trasmite a través del cuerpo de nuestro compañero y pasa a la silla.

Hicimos muchos más experimentos como:
-      Observamos dos pelotas, una de baloncesto y otra de tenis, y Juan nos preguntó cuál de las dos llegaría antes al suelo, llegaron las dos a la vez, ya que tras comprobarlo con una serie de formulitas llegamos a la conclusión de que la masa no influye, la aceleración de la gravedad es la misma para ambos cuerpos.
-      Con estas dos mismas pelotas realizamos otro experimento: Juan coloca la pelota de tenis sobre la de baloncesto, y nos pregunta qué pasará si las deja caer, como de costumbre empiezo a darle vueltas a la cabeza y en tan sólo unos segundos llego a la conclusión de que al caer la pelota de baloncesto le transfiere la energía a la de tenis y esta sale disparada hacia arriba, y efectivamente mi hipótesis es correcta.
-      Otro de los experimentos que realizamos fue con un generador de Van der Graaff, con este realizamos varias pruebas, pero la que más me llamó la atención fue una en la que colocábamos sobre el acelerador de partículas unos cuenquitos de aluminio, Juan nos pregunta que sucederá al poner en marcha el generador, nuevamente le doy vueltas al coco y llego a otra conclusión, los cuenquitos de aluminio salen disparados hacia arriba ya que sabemos que la carga del generador es negativa y al transmitirle esta carga a los cuenquitos estos que antes eran neutros, adquieren carga negativa y por eso se repelen y salen disparados por los aires.
-      Otro experimento era sobre la energía, nos hablaba de cómo las partículas del agua se dividen en oxígeno e hidrogeno, al darles calor con una placa solar y al unirse de nuevo dan lugar a la energía.
-      Después utilizamos la energía calorífica, un ejemplo claro de la locomotora.
-      Vimos como un globo que se mete en un recipiente al que se le extrae la presión aumenta de tamaño, ya que los gases tienden a ocupar todo el espacio posible, vimos como la temperatura de ebullición del agua es menor si hay menos presión, y además aprendimos que si juntamos por ejemplo dos embudos y les extraemos la presión que hay en su interior, estos son imposibles de separar ya que la presión externa los empuja para que permanezcan unidos.
-      También Juan nos explicó algunas aplicaciones de la física en el estudio de materiales de construcción.
Pasamos a la otra parte del laboratorio, allí empezamos a hablar de ondas, ondas sonoras y luminosas, Juan nos explica cómo se transmiten, y nos habla de dos tipos, ondas longitudinales y ondas transversales.
Una vez terminados todos estos experimentos Juan se despide de nosotros y comenzamos a salir.
Comienzo a pensar, y me doy cuenta de que he cumplido una de las cosas con las que soñaba al entrar en este laboratorio, he hecho varios experimentos en él, pero aun así tengo curiosidad por seguir descubriendo cosas, me doy cuenta de que realmente me gusta la física, de que sé más de lo creo saber, de que tengo una capacidad para pensar y sacar conclusiones bastante rápida, entonces retrocedo vuelvo a entrar en el laboratorio, donde Juan y mi profesora Mari Paz están hablando, cuando finalizan su conversación me acerco a Juan y le pregunto si él es profesor de física en la facultad, el me dice que es profesor de física pero en otro lugar, y me anima a estudiar física.
Durante el camino hacia el autobús me acuerdo de esta mañana, cuando me levanté como otro día cualquiera, y me digo a mí misma: hoy no ha sido un día cualquiera, hoy me he dado cuenta de que aunque no sepa muy bien que profesión quiero tener en un futuro, sé que va a estar relacionada con la física, ya que hoy me han enseñado que siempre hay un por qué de las cosas, y yo quiero descubrirlo.

Laura Ramos Castillo
4ºA

viernes, 30 de diciembre de 2011

Andaluces


Andaluces 

"Estoy harto. Tan harto que ya no sé si decirlo, escribirlo, gritarlo, o ponerlo con hache intercalada. Harto de que a los andaluces se nos etiquete de vagos, sin criterio, apesebrados, subsidiados o incultos. Harto de que se nos asocie únicamente con el flamenco, la juerga, los toros y el vino. ... 
Harto de Loperas y musho-beti,... de cuentachistes, de famosillos de tercera división, de Malayas y ...de Faletes. Harto de ver en las series de televisión los papeles de criada analfabeta o tontito con acento andaluz (¿y ningún presentador de informativo con nuestro acento?).
Harto de ver programas de zapping con el patético programa de Juan y Medio mofándose de nuestros ancianos en busca de pareja, dando la imagen de personajes grotescos. Harto de nuestra imagen de sociedad subsidiada, cateta y sin criterio. Cansado de que se menosprecie nuestro acento. Harto de ver andaluces que únicamente triunfan en el programa de Patricia, Gran Hermano y similares. Harto de Jesulín, de Pozi, de Pantojas y Jurados. Harto del risitas, de Romerías del Rocío y Feria de Abril. Harto de la duquesa de Alba (a la que hicieron hija predilecta de esta tierra, tócate los pirindolos) de su hija, de sus hijos, de su yerno y sus trajes de flamenca. Y ahora de su boda. Harto de toreros que se lían con fulanas, del botijo y la pandereta. 
Harto, cansado, hastiado, aburrido me tienen Ojalá alguna vez los medios se acuerden de los millones de andaluces que se levantan cada mañana para levantar esto, o de nuestros padres y abuelos que emigraron hace décadas a Suiza, Cataluña y País Vasco para trabajar donde nadie quería. Ojalá quien habla de nuestra incultura se acuerde de Séneca, Maimónides, Averroes, Góngora, Bécquer, Alexandre, Lorca, Juan Ramón Jiménez, Machado, Falla, Zambrano, Picasso, Velázquez, Murillo, Alberti, Blas Infante, Carlos Cano, Gala, Luis Rojas Marcos, Sabina… 
Ojalá se acuerden de que hablamos con acento andaluz abogados, marineros, médicos, albañiles, arquitectos, investigadores de alto nivel, camareros, taxistas, prostitutas, jueces, enfermeras, empresarios, policías, obreros, agricultores; se acuerden de millones de personas que se parten los cuernos cada día, desde Ayamonte hasta el Cabo de Gata, millones de andaluces que siguen haciendo Andalucía más allá de Despeñaperros… Ojalá este post lo leyera mucha, mucha gente.
Ojalá diera la vuelta al mundo, aunque me temo que se quedará perdido en el inmenso océano de internet. También podría suceder que este post se expandiera por la red, que los andaluces lo enlazaran a través de facebook, tuenti o twitter, que se difundiera por email y llegara todos los rincones del mundo, eso ya lo dejo en tus manos.

Un abrazo. Saludos. Prof. Juan José Ruiz Departamento de Química Física y Termodinámica Aplicada Universidad de Córdoba Edificio Marie Curie



domingo, 25 de diciembre de 2011

Cuento de Navidad. Antonio Gala

Viñeta de Erlich
Cuento de Navidad.
Antonio Gala

Nada se olvida. Yo, por lo menos, no me olvido de nada. Lo que sucede es que hay cosas que no entiendo bien, y puede dar la impresión de que no las recuerdo; pero no es así. Con él vivo desde hace mucho tiempo. He perdido la cuenta, porque yo no mido el tiempo por años, sino por navidades, y en alguna no me han despertado. (Creo que hay animales que duermen en invierno; yo, al revés que ellos, duermo cuando no es Navidad) Lo conocí estando yo casi recién salido del horno, casi recién pintado.

Me acababan de sacar por primera vez a la calle, y todo me pareció maravilloso. No podía imaginar que el mundo pudiera ser tan grande , tan sonoro y tan coloreado. Yo estaba en una repisa junto a muchas panderetas , sonajas y zambombas. (Sí; de eso puede hacer muy bien cincuenta navidadades) . Las radios vociferaban lo que supe luego que era la lotería más famosa : unas voces de niños gritaban números y cantidades de dinero. La gente iba y venía por aquella acera de paso...

De pronto llegó él con su niñera. Yo represento unos diez años ; tengo un gorrito que alguien tonto -una tía suya- dijo que era completamente inverosímil, unas botas bajas, un calzón que tira a castaño, una blusa granate y, lo más importante, una pelliza de zalea. Estoy seguro de que él no tendría más de cinco años; pero se parecía a mí en su cara redondita y en sus cachetitos enrojecidos por el frío. La niñera compró una zambomba y dos tambores. Él extendió el dedo , me señaló y dijo: -Yo quiero ese pastor . 
La niñera le advirtió que no se señala con el dedo; él , sin bajarlo, repitió: -Bueno, yo quiero ése Fué así como pasé a ser de su propiedad. Me llevó a su casa. (...) Aquella Navidad él consiguió ponerme en primer término. Se me veía más que a los Reyes, tanto como al establo, y parecía del mismo tamaño que el Castillo de Herodes y que la Anunciación de mis colegas. -Para eso es mío- decía él. 

Cuando pasaron unos cuantos días me envolvió en papel de periódico y me guardaron con otras figuras en una caja grande. Entonces me dormí. Él me despertaba todas las Navidades con la misma alegría. Siete después lo noté muy pensativo. Yo seguía igual, y él ya me llevaba un par de años y estaba bastante alto. Se quedó, conmigo en las manos , mirando sin mirar. El mismo día 25 vino acompañado. Estaba más encendido que nunca. Yo comprendí que aquella compañía era lo que le hacía pensar y alejarse. -Éste es sólo mío- dijo acariciándome , como si me presentara. Yo sé que las otras figuras son mejores, más grandes, más antiguas y algunas hasta más rotas , pero él me acarició y dijo: -Éste es sólo mío Yo me sentí orgulloso. 

Luego han pasado muchas navidades. En un par de ellas no se puso nacimiento, porque la casa estaba triste y no había niños. Entonces él me sacó de mi caja y me llevó de viaje con todas sus cosas. Desde ese día no nos hemos separado ni una Navidad siquiera... (..) Hemos pasado por diversas casas, las recuerdo muy bien. Hubo una chiquita en la que él estaba tan feliz que me dio miedo. No es que yo lo adivinara, él me lo dijo . Desenvolvió el papel , ahora de seda, me tocó la cara con sus dedos tan grandes y me dijo: -Soy feliz, pastorcillo. Tuve miedo; es una tontería lo sé, pero lo tuve. Me he despertado en otras dos casas y siempre he echado en falta a aquel niño de carita colorada y labios redondos que me dijo : "Quiero ése..." por supuesto , él tiene conmigo todas clase de atenciones; más , en ésta última casa no me duermen: estoy sobre una estantería en un cuarto de servicio, entre jarras preciosas y candeleros y algún libro de cocina. La verdad es que no duermo, pero tampoco lo veo.

Unos días antes de Navidad entró ( él es tan mayor como sus padres cuando lo conocí) , me toma sonriendo (¿por qué me entristecerá esa sonrisa? ) y me pone con otras figuras de barro . (...) Se queda un ratito mirándonos, con esa cara que se le pone cuando no está donde repica. Yo sé que las cosas de dentro, por bien que le vayan las de fuera, no le van bien. No es que lo sepa, es que lo siento. (...) 

No puedo dejar de preguntarme qué sucederá en esas navidades en que él no me coja de la estantería, ni me ladren los perros , ni confunda el buey con un Rey Mago. (No por falta de vista, yo no he envejecido; es él quien me preocupa : sus ojos y sus manos no son los mismos, ni él.) Si un año se que es Navidad y él no ha venido, cerraré los ojos y me dejaré caer desde la estantería. Con cabra y todo. Yo sin él no quiero seguir siendo pastor nacimiento. 

Antonio Gala Los invitados al jardín

sábado, 24 de diciembre de 2011

Noticias de mí. Antonio Gala. Luchando contra el Cáncer

Noticias de mí. Antonio Gala
Luchando contra el Cáncer
"La enfermedad nunca es una forma de tristeza ni una metáfora ni una melancolía: es un camino incómodo, que lleva o no a la muerte con o sin rapidez. Hasta ahora fui sometido a toda clase de salvamentos quirúrgicos. Nadie me consideró más interesante por eso, pero su éxito me salvó. Hasta ahora.
Ahora padezco un cáncer de difícil extirpación. Y estoy sometido, para tratar de librarme, a un largo puteo, que es igual que una guerra de la que soy el campo de batalla. ¿Con un doble aliado: la quimioterapia y la radioterapia? Espero que conmigo sean más beneficiosas que el cáncer: matar es el fin de los tres.
¿Quizá demasiado tarde para recomenzar? Estoy en buenas manos: lo suficiente como para no querer pasar a las Mejores.
Todo parece, así, interminable, monótono, invasivo... Menos la vida: no tenía edad ya de nuevas experiencias. Hubiera preferido el quirófano como tajante campo de batalla. Soy mal aliado de mí mismo: impaciente, poco soportador e insoportable: la anestesia total es mi aliada.
Las nuevas experiencias me llegan tarde. Trataré, con todo, de defraudar a la muerte una vez más: la última".
EL MUNDO.
miércoles 06/07/2011

viernes, 23 de diciembre de 2011

MI PASO POR EL COLEGIO “ANTONIO GALA” Elisabeth Muesas Serrano


MI PASO POR EL COLEGIO “ANTONIO GALA”
Elisabeth Muesas Serrano

De mi experiencia en los años que
estuve en el colegio podría contar mil
cosas, mil historias, mil anécdotas,
mil recuerdos. Y a pesar de que he
vivido muchas cosas aquí, todo lo
que puedo contar es bueno.
Llegué al colegio con siete añitos y
rápidamente me adapté al nuevo cambio
gracias al calor de mis profesores
y compañeros.
Aquí experimenté todo tipo de aventuras.
Recuerdo:
- Mi primera acampada y el aprender a valerte por ti misma sin
que estuvieran cerca papá y mamá.
- El hacerme más responsable y consciente de mi propio futuro.
- El escuchar historias (como la del famoso búho del laboratorio).
- La ilusión de preparar cada año una actuación diferente para
fin de curso,
- Mi paso de niña a adolescente, mis amores, mis desamores y
los apoyos constantes de todo el profesorado…
Recuerdo también la muerte de mi padre cuando yo tenía tan
sólo 10 años y que el colegio entero se volcó conmigo y con mi
familia. Fue donde recibí toda la ayuda necesaria y todo el cariño
por parte de todos los profesores y profesoras que pasaron a
ser casi de mi familia, en especial Antonio del Pino (para mi
siempre, Antoñito) y a quien hoy desde aquí vuelvo a dar las
gracias. También quiero expresar mi agradecimiento a Pepe Oliver
por hacer que me sintiera cómoda en clase aquellos duros
años de mi vida.
Para mí, es un colegio lleno de alegría y entusiasmo; con quienes
serán mis maestros y maestras durante toda mi vida.
Resaltar que el excelente nivel académico que tienen está lleno
de valores humanos y donde la primera asignatura, que prevalece
entre todas, es el enseñarte a
ser “persona”. Por eso he luchado
todo lo que me ha sido posible
para que mi hijo ahora sea alumno
de este colegio y reciba la educación
y el cariño que yo recuerdo.
En fin, que tan sólo puedo decir
que estoy muy orgullosa de
haberme formado aquí y feliz
porque mi hijo se esté formando
ahora, y que deseo que no desaparezca
jamás la magia que hay en
el colegio Antonio Gala.
Elisabeth Muesas Serrano

Navidad y patera Luis García Montero

  Navidad y patera 

Luis García Montero

Mi hija Elisa pasó toda la tarde de ayer dedicada a los preparativos de la Navidad. Subió al trastero con su madre, buscó el pino artificial y las cajas donde guardamos los adornos y las figuritas del belén.

Madre e hija ordenaron por tamaños las ramas del pino, prepararon el tronco y formaron el árbol. En una esquina del salón, con la puerta cerrada para que no entrase el gato, la vida familiar se fue llenando de guirnaldas, bolas de cristal, corazones, muñequitos y lámparas de colores. Desde la ventana de casa, se veía también la alegría callejera, la sonrisa de los adornos que cuelgan sobre los coches, las farolas y las aceras. Las llamaradas de la fiesta suavizan el frío de la ciudad.

Cuando la oscuridad encendió las luces en la calle -porque es la oscuridad la que enciende siempre las luces-, Elisa y su madre estaban todavía en la mesa grande del comedor, con un papel y un bolígrafo, diseñando los paisajes y la disposición del belén. Las figuritas vigilaba, ordenadas y dispuestas en grupos (el misterio, los Reyes, los pastores, los oficios, los animales), encima del aparador. Cuidado con el gato, fue la frase que más se oyó en la casa. Cada vez que alguien abría o cerraba la puerta, era necesario recordarnos que nuestro gato Negrín está especializado en cazar figuritas y adornos navideños.

El belén es cosa seria en la familia. Desde que era niña, la madre se especializó en hacer hermosos belenes, y la hija ha seguido la tradición. Todos los años enriquecen una geografía de barro, musgo, papel de plata y miniaturas de madera. La religión ocupa poco lugar en nuestras costumbres, pero las costumbres familiares son una especie de religión para resistirnos a las transformaciones sociales que más nos asustan. Anoche quedó todo preparado para la gran obra de ingeniería navideña.

Esta mañana, en el desayuno, nos hemos enterado por la televisión que una mujer ha dado a luz en una patera. Para huir de la pobreza, en una especie de Arca de Noé, se habían encerrado 38 personas, entre ellas 7 mujeres embarazadas. Cuando la Guardia Civil los rescató y los llevó al puerto de Motril, descubrió que una de las mujeres había dado a luz en medio del diluvio, o del naufragio, o de la aventura embarrancada. La madre y la niña están ahora en un hospital de Motril. Un guardia civil hizo con su pecho de mula y de buey para darle calor a la recién nacida. Los compañeros de viaje fueron conducidos a un centro de internamiento.

- Vaya, eso si que es un belén, dice Elisa.
- En efecto, un belén y un gato.

- ¿A ver? ¿Qué me dices?

- Es un belén, porque el nacimiento representa eso. Una mujer pobre, sin papeles, da a luz en un pesebre. Así que esta noticia es una versión navideña propia del año 2010. Pero también es un gato. Cuando nos preparamos para celebrar la navidad, adornar la vida, cantar villancicos, invadir los grandes almacenes, las joyerías, las tiendas de regalos, llega la realidad como un gato y nos destroza la falsa inocencia de nuestro belén.
- Sí –Elisa se pone seria-. La verdad es que a veces las noticias parecen una parábola. La vida coloca una patera entre las tarjetas de crédito. ¿Cómo es el ripio de la Biblia en verso que tanto te gusta?

- Jesucristo nació en un pesebre, / donde menos se piensa salta la liebre.

Antes de irse al colegio, Elisa me pregunta por Herodes. Yo le hablo de Herodes, y de la extraña terquedad de la vida, que abre sus ojos en cualquier circunstancia y ante cualquier espada.

jueves, 22 de diciembre de 2011

El acoso entre adolescente. Francisco Imbernón. (El País). 18 DIC 2011



Francisco Imbernón. (El País). 18 DIC 2011

Siempre ha existido el acoso de niños y adolescentes fuera y dentro de las escuelas. No se llamaba bullying (rechazo esa tendencia absurda a denominar todo acto social en lengua inglesa), sino acoso, pelea, agresión, confrontación, abuso, etcétera. Todos recordamos alguno o varios casos en nuestro recorrido educativo, pero no se hablaba ni se escribía sobre ello y lo que es peor no era tanta la agresividad que se abocaba. ¿Qué ha cambiado para que hayan, muchas denuncias y una conmoción social y mediática sobre el tema?

La conflictividad escolar es una de esas noticias que alerta a la opinión pública que, al ser una cuestión identificable en uno mismo, vive pendiente de las opiniones de expertos y comentaristas, y también de familiares e implicados. Y no siempre es posible coincidir con sus apreciaciones ya que, aunque toda visión de la realidad es parcial, ciertas opiniones se centran en la búsqueda de un culpable o culpables más que en analizar la complejidad de un hecho tan dramático. Como si denunciando esa culpabilidad en los medios de comunicación hubieran cumplido con su misión informativa; y que se ocupen otros después de poner remedio.

Los argumentos de la mayoría de analistas se decantaban hacia dos principales motivos: el profesorado no cumple con sus obligaciones, y entre los adolescentes están aumentando los trastornos del comportamiento o de la conducta hasta alcanzar niveles patológicos.

Son dos argumentos directos y simplistas para los que, consecuentemente, tienen solución quienes los exponen. Una solución pasa por la formación del profesorado ya que al parecer el profesorado no está preparado para afrontar las nuevas realidades en las que se mueve la adolescencia; la otra solución es introducir un nuevo tipo de profesional en los institutos o que los adolescentes pasen revisiones sanitarias (físicas y mentales) más constantes. Con un buen diagnóstico y una buena terapia –defienden esos análisis- evitaremos otras agresiones. No niego que esas actuaciones puedan paliar algo, que sean eficaces en situaciones episódicas, pero no son la solución a la desavenencia radical entre lo que sucede en los institutos y la experiencia vital de los adolescentes en sus relaciones entre sí, con sus familias y con su entorno social.

No he oído voces, o son muy discretas, que hayan insistido en un aspecto fundamental como es el análisis del contexto donde se desenvuelven esos adolescentes. Entendamos aquí como contexto las relaciones familiares, las relaciones entre colegas, la influencia de los valores televisivos, las nuevas formas de comunicar, los códigos de conducta implícitos en los videojuegos, la cultura de cibercafé o del botellón, etcétera, y tantos otros factores que influyen en la socialización de los adolescentes mucho más que el sistema educativo. Hace tiempo que reclamamos la necesidad de contar con el entorno, con todos los agentes sociales que intervienen en él, o poco puede hacer un profesorado que intenta suplir con su esfuerzo la dejación de responsabilidad de otras instituciones.

Sería interesante tener acceso a los análisis de la personalidad y de la conducta de los causantes directos de las agresiones, saber cómo están de amor, de cariño, de afectividad, de emociones, de actitudes respecto a los demás (y incluyo aquí a sus progenitores); en el otro lado de la balanza pondríamos su nivel de agresividad, de individualidad a ultranza, de competitividad inútil, de incomunicación... En fin, sería interesante disponer de una valoración de los patrones culturales que han integrado (que les hemos inoculado).

Ayudemos a los adolescentes y ayudemos al profesorado, establezcamos complicidad social con la educación; que de verdad sea una prioridad política. O nos ponemos de acuerdo o veremos aumentar las agresiones y la noticia dejará de ser un caso aislado y anecdótico.
Francisco Imbernón es catedrático de Pedagogía de la Universidad de Barcelona y director del Observatorio Internacional de la Profesión Docente
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