lunes, 3 de noviembre de 2014

MI "ASÍ VIVIERON EL GALA" MI PASO POR EL COLEGIO ANTONIO GALA. Yolanda Martín Campaña, antigua alumna y madre de alumn@s



MI PASO POR EL COLEGIO ANTONIO GALA
Yolanda Martín Campaña, antigua alumna y madre de alumn@s
(COMO ALUMNA)
Hace 28 años yo entre en 3ª de primaria y mi primera profesora fue María, que fue mi profe y amiga, era mi madre del cole.
Y ya que decir de todos los profes del cole Pepe Muñoz, Fina,Juani, Luisa,Antoñito, Julio, Pepe
 Oliver, Jose Antonio ese pedazo de profe de gimnasia etc...
No solo son para mi mis profes, también son bellísimas personas y buena gente de VERDAD.
 Y por eso hoy día tengo en el cole a mis hijos.
(COMO MADRE)
Quiero que tengan la misma enseñanza  y los mimos valores que tuve yo, esas acampadas en el cole, Grazalema, Cazorla, viajes de fin de curso, el  huerto, carnavales etc......


Bueno pues ya me despido, un saludo a todos los profes y también a los que están ahora que poco a poco también los voy conociendo a todos. ESTOY MUY ORGULLOSA DE MI COLE. Aquí os dejo una de mis vivencias en el cole.
Yolanda Martín Campaña

sábado, 1 de noviembre de 2014

Soy maestra y a vosotros os jode. Cécile Bonnet.Maestra. Textos para pensar y debatir


Soy maestra y a vosotros os jode


Ayer, alguien me dijo: "¿Todavía estás de vacaciones? ¡Tú nunca trabajas!". En tu imaginario, quizás tengo las mejillas rosas y los ojos bien abiertos, salto de alumno en alumno para explicarles con canciones las reglas más difíciles y luego me quedo dormida con un sueño profundo y dichoso, orgullosa del trabajo realizado y satisfecha con todas mis aficiones: cocina, guitarra, pintura y grabado en relieve. Te informo, querido alguien, de que mis diez últimas semanas trabajadas de 50 horas cada una, sola frente al ordenador, frente a los alumnos o a mis cuadernos, no me han dejado energía ni para poner la lavadora. Estoy hecha una mierda, tengo ojeras y estoy cerca de sufrir coma por agotamiento. Y, mientras tanto, mis alumnos siguen saltando por ahí sin descanso.
Ayer, alguien me dijo: "Qué suerte tienes, a las 4 ya has terminado tu jornada". En tu imaginario, puede que tenga un ejército de pequeños elfos que por la tarde van al colegio a imprimir los ejercicios y a corregir las copias, lo que me permite merendar galletas de chocolate mojadas en leche tranquilita en el sofá. Te informo, querido alguien, de que para mí, a las 4 comienza en realidad lo más duro de la jornada. Varias horas de trabajo fastidiosas, con los ojos entornados sobre las líneas azules de los cuadernos para no dejarme ni una sola falta de ortografía, lo que daría lugar a la reacción inmediata de un padre descontento por la ineptitud de la profesora. Y, mientras tanto, mis alumnos siguen pegando sus hojas del revés y escribiendo octubre sin r.
Ayer, alguien me dijo: "Bueno, sumar llevando tampoco es tan complicado". En tu imaginario, la tarea más ardua de mi trabajo quizás consiste en dividir con dos cifras. Claro, yo en quinto dejé el colegio, porque no necesitaba más para ser maestra de infantil. Pues que sepas, querido alguien, que la pedagogía es una ciencia compleja, y que cada actividad simplista propuesta a mis alumnos es, de hecho, el fruto de una reflexión intensa que hace que mi cerebro eche chispas. Hay que pensar en actividades progresivas, repartirlas en la semana, el período, el año, el ciclo... pero, bueno, te pierdo, me falta pedagogía. Y, mientras tanto, los alumnos siguen olvidándose del castigo.
Ayer, alguien me dijo: "Yo también cuido a mi sobrina pequeña los miércoles". En tu imaginario, puede que yo me dedique a la guardería. Hacemos pinturas libres con los dedos, jugamos al 1, 2, 3, pollito inglés y nos lavamos los dientes antes de la siesta. Que sepas, querido alguien, que yo no me dedico a cuidar a tu sobrina pequeña. Yo enseño, repito, educo, cuido, escucho, dialogo y aprendo. Hago de profesora, enfermera, psicóloga, policía, asistenta social, mediadora, pero no de niñera. Y, mientras tanto, mis alumnos siguen trabajando, equivocándose y aprendiendo.
Ayer, alguien me dijo: "Yo también debería haber sido profesor". En tu imaginario, ser maestro quizás signifique tener un montón de vacaciones, acabar el trabajo a las 4, enseñar nociones elementales y pasar el tiempo entre recreos, plástica y gimnasia. Te informo, querido alguien, de que las oposiciones están abiertas a todo el mundo y que aceptamos mejor a los nuevos compañeros que los comentarios exasperantes. Que sepas que firmarás para toda la vida con una sonrisa forzada. Pero como a nosotros nos gusta nuestro trabajo, estamos dispuestos a oír cualquier cosa....
"Ah, no, yo no soporto estar todo el día con niños". Bueno, pues resulta que nosotros sí lo soportamos, pero también nos hacen falta vacaciones. Ése es el trato.
Y como vosotros, queridos alguien, sois mi mejor fuente de inspiración, os incluyo una actualización:
Hoy algunas personas me han dicho: "Te estás quejando todo el tiempo".En vuestro imaginario, puede que lleve pancartas de manifestaciones por debajo de la manga. Pero sabed, queridos, que no soy una quejica (y que no soy culpable; no me queméis en la hoguera). Lo que pasa es que estoy enfadada. ARRRRRRGGGGGHHHHHHHHH. Pero, mientras tanto, sigo yendo a la escuela con una sonrisa; así de simplona soy.
Hoy algunas personas me han dicho: "Crees que tu profesión es la más difícil del mundo y que estás por encima de los demás". En vuestro imaginario, probablemente tenga mi diploma de Magisterio enmarcado en la entrada de casa y me reúna con mi secta profesoril los miércoles por la tarde para comentar el trabajo de los demás. Pero sabed, queridos, que yo no jerarquizo las profesiones y que admiro a mi médico, a la cajera del supermercado, a los camareros.... Y, mientras tanto, sigo manteniendo conversaciones enriquecedoras con mi amiga estilista.
Bueno, os dejo, que no tengo tiempo, estoy de vacaciones. Vale, mea culpa. Podéis quemarme.
Este texto también fue publicado en el blog de la autora, Once upon a time... In New Orleans.
El post apareció originalmente en Le Huffington Post France y ha sido traducido del francés.
Traducción de Marina Velasco Serrano
FUENTE:
ORIGINAL EN FRANCÉS

martes, 28 de octubre de 2014

“El buen maestro” Ángel Gabilondo EL PERMANENTE APRENDER. TEXTO PARA PENSAR.





El buen maestro” Ángel Gabilondo
EL PERMANENTE APRENDER.

 
Fue Deleuze quien nos recordó que el verdadero maestro no es el que dice “hazlo como yo”, sino quien propone “hazlo  conmigo”. En última instancia, lo que nos desafía es ser llamados, ser convocados, ser elegidos. Que alguien nos dedique un tiempo de su vida irrepetible, que considere que es interesante que crezcamos, que mejoremos, solo puede inscribirse, sea cual fuera el estado de ánimo o su disposición social, en una suerte de afecto, que puede llegar a ser afectuoso amor. El propio Deleuze insiste en que un buen curso se parece más a un concierto que a un sermón. Hemos de acompañarnos. Es cuestión de acorde, de resonancia. Acordar con alguien es el mejor modo de propiciar un llegar a acordarse de él. Así, al propiciar una auténtica memoria ya estamos disfrutando de aquello que más merece la pena de aprenderse: aprender a decir gracias, a ser agradecido, a sentirse agraciado. Solo desde esa experiencia se produce la íntima relación que traen las palabras alemanas agradecer(danken) y pensar(denken).

 Pensar de verdad implica siempre un acto de memoria y de agradecimiento. Uno no  llega a pensar extrayendo de sí, desde sí, su propio saber. La palabra nos viene del otro. Por eso, lo más difícil es aprender a pensar. “Caminamos juntos por esta vía y no dirigimos exhortaciones a nadie. Aprender significa ajustar nuestro obrar y no obrar a lo que en cada caso se nos atribuye como esencial. Pero el enseñar es más difícil que aprender porque enseñar significa dejar aprender. Más aún, el verdadero maestro no deja de aprender nada más que el aprender. Por eso, también en su obrar produce a menudo la impresión de que propiamente no se aprender nada de él, si por “aprender” solo se  entiende la obtención de conocimientos útiles (…). De ahí que siga siendo algo sublime llegar a ser maestro, cosa enteramente distinta de ser un docente  afamado”.

Hemos reiterado que solo se aprende por contagio, por contacto. El verdadero maestro no se entromete, impidiendo ese encuentro. Ni considera que es él  o ella lo interesante, lo que ha de ser atendido. Hay en toda labor de magisterio este primer desprendimiento, una accesis inicial, un gesto en el que lo fundamental es la palabra, la idea, el concepto, la cosa misma, en definitiva el logos, y no aquél a cuyo través se dice y se hace. Esta generosidad inicial ha de acompañar toda la tarea del maestro con su pathos y su ethos. Esta es su primordial donación, la  de no querer imponerse, ni creer que se es poseedor de lo que habrá de decirse. Cuando Heráclito aconseja escucharle no a él sino al logos, en definitiva está instando a esta sencillez y humildad de la escucha. El maestro antes de reclamar ser escuchado, ha de aprender a ser oyente de ese decir que nos adviene en ocasiones del silencio lleno de interés de quien mira expectante, necesitado. Aquello que hace hablar al maestro ha de ser lo mismo que le hace escuchar al alumno. Sin esta sintonía no habrá palabra. Por eso, muchas de nuestras enfermedades de palabra, de nuestra falta de palabra son, en última instancia, una enfermedad de oído. El buen maestro oye lo nunca dicho, escucha como nadie, incluso lo que está a punto de decirse, incluso lo que quizá nunca nadie diga.
En esto comparte con el alumno el ser permanentemente estudiante, porque no cree que ya lo sabe todo y mejor que los demás y está dispuesto a dejarse decir algo. En ello se soporta la condición decisiva del maestro, la que le hace contagioso, la curiosidad. No ya la de ver si esto es de ésta u otra manera, sino la de comprobar si se es capaz de pensar algo distinto, llegar a ser otro que quien se es. Por eso el magisterio es una verdadera travesía personal, un itinerario, una metanoia, una paideia propia, en la que se va siendo maestro, sin llegar a serlo nunca del todo. Solo la mirada de los demás podría otorgar esa condición.
FUENTE:

lunes, 27 de octubre de 2014

"Así vivieron el Gala". Iván Jiménez Cózar. Padre de alumno y ex-alumno



"Así vivieron el Gala". Iván Jiménez Cózar. Padre de alumno de una alumna de 1º de ESO del Colegio y ex-alumno de la 1ª Generación  (1.984-1.994.)

Buenas a todos, me llamo Iván Jiménez Cózar, tengo 34 años y pertenezco a la primera generación de párvulos en entrar en el Colegio Antonio Gala. Todavía me acuerdo de las hormigoneras en las afueras del centro y las cuadrillas de albañiles terminando de retocar el Colegio.
No se había hecho aún de día y entramos todos los niños y niñas con curiosidad e ilusionados para conocer el único edificio que entonces había que hoy es el edificio de primaria.
Yo tuve la gran suerte de conocer un grupo de profesores excepcionales entre los que destaco a Mª Angeles y a su hija Maite también profesoras de infantil, con las cuáles tenía una relación muy buena y profunda, para mí fueron mucho mas que profesoras, maestras o señoritas, fueron parte de mi familia, Mª Ángeles era como una abuela para todos nosotros, nos quería y nos reñía cuando nos lo merecíamos, especialmente a mí, pero siempre se aprendía mucho con ella, nunca olvidaré la cantidad de veces que me llevó al hospital, cuántas veces me venía a buscar  a casa cuando había una Gimkana o alguna acampada escolar.
De los siguientes años me acuerdo de la libertad de hacer y pensamiento cuando íbamos fuera del Colegio de acampadas, ésta es la mejor experiencia que me llevé del Colegio. Si estábamos de acampada o en el interior del Colegio nos enseñaban el amor a las plantas y los animales...pero nadie tiraba el solomillo o el jamón si lo traía de casa, nos inculcaban el respeto al medio ambiente y creo que plantamos el 75 o el 80% de los árboles actuales.

Los amigos del colegio se convirtieron en amigos para siempre. 
Cuando salimos de párvulos y fuimos a a la E.G.B cambiamos de profesores, el mío no pudo ser mejor, Antonio del Pino, hijo de Mari Ángeles y también otro gran profesor, Luis Cala, ambos geniales, de Antoñito aprendí el disfrute y pasión por el Dibujo, las Ciencias, las Matemáticas y como cambiábamos las canciones y las preparábamos a nuestro antojo para el día de  Carnaval. 
De Luis Cala aprendí Historia, Lengua, Arte Dramático, Geografía, Gimnasia,  Expresión corporal . 
Mis bases y principios se formaron gracias a estos dos maestros.
Se que en todos los Colegios se intenta que los alumnos tengan una base de Cultura y Educación, pero en el Antonio Gala aparte de esto, nos enseñan afrontar los problemas que puedan surgir en la vida y a saber elegir el camino mejor que podemos tomar a lo largo de nuestras vidas
Iván Jiménez Cózar


viernes, 24 de octubre de 2014

CREANDO ESCUELA ENTRE TOD@S. TEJIENDO MEMORIA. Pepe Oliver.



CREANDO ESCUELA ENTRE TOD@S. 
"TEJIENDO MEMORIA y PRESENTE". Pepe Oliver.

La Escuela como toda institución social es algo vivo.  Da pasitos adelante, se para y muchas veces puede retroceder. Está llena de esperanzas, ilusiones, proyectos, historias, pero también de fracasos, esperanzas que se quedan en el camino...tiene mucha vida, son muchas  las vidas y muchos  los momentos, muchas las horas, muchos los niños, niñas, maestros, maestras, madres, padres que viven y tienen parte de su vida  en la escuela...

Familias, alumnado, profesorado van construyendo su propia memoria sobre la Escuela con su manera de estar y situarse ante ésta.
Todos tenemos nuestra historia vivida en la escuela, alegrías, sueños, decepciones, fracasos, avances vitales...

Es seguro que la Escuela es siempre uno de los alimentos básicos sobre el que construimos nuestra manera de ser y actuar en la vida.

Haber vivido, vivir la escuela con ilusiones y sentir que estamos realizando un trabajo con rigor y bien realizado llena de ilusiones  y llena de ganas de vivir a todos los que componen la comunidad escolar.

La Escuela necesita de tod@s  y es responsabilidad de tod@s.

Luchar, trabajar con ilusión, tener un proyecto claro, saber que sin presencia de las familias en la Escuela, ésta es más incompleta, sentirse partícipe de un proyecto colectivo, ser actor de éste, acompañar a los hijos e hijas ayudando a tirar del proyecto hacia adelante, ser crítico y reivindicativo con  el Colegio, la Administración y con los propios padres y madres que evaden su responsabilidad de educar a sus hijos.... aportar ideas y trabajo para realizar y mejorar un proyecto colectivo...

"La Escuela es mi hijo pero es mucho más que mi hijo".

Sin Padres y Madres en la Escuela el fracaso escolar está más cerca de mis hij@s, de las  familias y del profesorado.

Los padres y madres se tienen que apoderar de las Escuelas, son suyas, son servicios públicos...quererlas, trabajarlas, aprender y conocer su rol en éstas. .

Los padres y madres que se comprometen con la Escuela, tienen hijos e hijas sobre quiénes es muy difícil que llegue el fracaso escolar.




miércoles, 22 de octubre de 2014

VISITA A LA BIBLIOTECA MUNICIPAL 4º A y B DE PRIMARIA.


VISITA A LA BIBLIOTECA MUNICIPAL 4º A y B DE PRIMARIA.

Hoy 22 de octubre hemos estado 4º A y 4º B en la biblioteca municipal, Almudena, una responsable de la biblioteca, les ha estado explicando en forma de cuento qué es una biblioteca municipal y cómo está organizada. Lo ha hecho de forma fenomenal y después los ha llevado a la parte de la biblioteca que es la zona infantil, allí han estado un ratito viendo libros y leyendo. Muy bien la experiencia y algunos niños y  niñas traían  su carnet de biblioteca y se han llevado libros a casa. Posteriormente hemos terminado la jornada en el parque de la Alquería.

lunes, 20 de octubre de 2014

"Así vivieron el Gala". Fran Martínez Nieto. Ex-alumno y Maestro de Educación Física.



"Así vivieron el Gala" Fran Martínez Nieto. 

Ex-alumno y Maestro de Educación Física.
(Sobresaliente en su carrera de magisterio y en las oposiciones)

Fantástico documental que me ha hecho revivir sensaciones positivas de aquellas acampadas, de aquellos carnavales, de aquellos trabajos cooperativos, ...todo desde una perspectiva creativa, libre y crítica. 

Con el paso del tiempo, te percatas de que un buen colegio no es el que más contenidos imparte o mejor preparados académicamente salen sus alumnos. Un buen colegio también es el que prioriza en sus procesos los valores de la libertad, el sentido crítico, solidaridad y lucha por la igualdad en un marco lúdico. 

Los contenidos se aprenden más tarde o más temprano, algunos se olvidan y otros perduran, pero los valores permanecen si se han trabajado de manera correcta en un ambiente libre.

Aún recuerdo, como dice mi compañera de cole María Cano, aquel Ciclo Medio con Antonio Del Pino Velasco y su metodología cooperativa en clase, a Pepe José Oliver Cabrera por su manera de impartir la Historia con el sentido crítico y humorístico, que tanto falta hoy, a José Antonio Lòpez por su tranquilidad y confianza depositada en los alumnos...

Evidentemente,no todo fue un cuento de hadas, pero viendo las cosas con la perspectiva que otorga el paso del tiempo puedo afirmar que me siento orgulloso de haber sido un alumno del "gala" Si hoy en día soy lo que soy, no es por lo que aprendí en el "gala", sino por lo que "mamé" en el "gala", por el apoyo de mi familia y , porque no decirlo, por el esfuerzo empleado.


Del Colegio Antonio Gala han salido muchos alumnos que hoy somos maestros e intentamos que esos valores se expandan en otras generaciones y en otros contextos, por tanto es un doble beneficio el que estáis haciendo a la sociedad. 


Espero y deseo que las nuevas generaciones docentes del Colegio Antonio Gala siga en esa línea alternativa que los fundadores, sabiamente, supieron impulsar.

Fundadores que estaban en las luchas sociales del momento y que ahora también están. Porque ellos educaron con la palabra y arrastraron, y arrastran,con el ejemplo.

Felicidades por el documental!!


















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