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lunes, 20 de junio de 2016

Encuesta:Imagen sobre los jóvenes FPB - Desing For Change



Encuesta:Imagen sobre los jóvenes 
FPB - Desing For Change
Nuestro alumnado ha desarrollado un proyecto que persigue solucionar problemas de su entorno inmediato, tras analizar la realidad que les rodea.
Se ha trabajado con la metodología Desing For Change -http://www.dfcspain.com/ - Para lo que se trabaja a través de aprendizaje basado en proyectos.

Se les puso el reto de analizar el contexto de la juventud en su ciudad, Dos Hermanas, y a partir de ahí ellos han desarrollado el trabajo, creando discusiones, estudiando su contexto cercano, viendo que oferta de ocio y cultura existe, etc...
Del proyecto se terminó por crear un trabajo concreto, decidieron focalizar en las ideas preconcebidas que tienen los adultos de la gente joven, algo que les preocupaba. Para ello, diseñaron una encuesta y la pasaron a una población de 116 personas entre 40 y 80 años de edad de nuestra localidad.
Tras ese trabajo, cuyos resultados se adjunta, van a hacer llegar al Ayuntamiento, a Dos Hermanas Divertida, las conclusiones y propuestas a realizar en nuestro centro en relación a la concienciación de la imagen que se tiene de la gente joven y los estereotipos de los mismos.
Enhorabuena por el trabajo realizado!!


116 responses

Summary

¿Qué opinión te merecen los jóvenes en la actualidad? Indica la que te parezca más conveniente.

Son maleducados y despreocupados1412.4%
Son respetuosos y responsables1815.9%
Hay de todo pero sobre todo abunda lo bueno5044.2%
Hay de todo pero abunda lo malo3127.4%

¿Cuál es tu primera impresión cuando ves a un joven con piercing y tatuajes?

Que es conflictivo e irresponsable3026.8%
Que eso no tiene nada que ver con el tipo de persona que sea5448.2%
Me influiría a la hora de tener que hacer algo con él, no confiaría a priori.2825%

¿Te influiría la edad de la persona si tuvieras que contratar a alguien para tu empresa o para trabajar contigo?

Si, porque los jóvenes son más flojos y trabajan peor2825%
Si, porque los jóvenes tienen más energías y ganas de aprender y tener un trabajo.3833.9%
No, más joven o viejo, eso dependerá de la persona.4641.1%

¿El aspecto de dos personas con la misma formación y currículum te afectaría a la hora de elegirlo como trabajador, si uno de ellos tuviera tatuajes o piercings?

Si, elegiría al que no tiene nada.5246.4%
Si, elegiría al que tiene tatuajes y piercing1715.2%
No, me daría igual.2925.9%
No lo se.1412.5%

¿Qué opinión te merecen los jóvenes que quieren hacer botellonas?

Muy mal, porque lo dejan todo sucio y no respetan a nada ni nadie2926.1%
Mal, aunque los entiendo porque salir de bares es muy caro para ellos4136.9%
Bien, aunque deberían de cuidar más los espacios y respetar a los vecinos3531.5%
Bien, no entiendo porque han prohibido las botellonas65.4%

¿Qué opinión te merecen las modas y vestimentas de hoy en día?

Son rídiculas, no me gustan1614.5%
Son muy provocativas, no se respetan a sí mismas.2320.9%
Me gustan, están bien3330%
Es normal, siempre van cambiando las modas de toda la vida.3834.5%

¿Crees que los jóvenes pierden el tiempo con los móviles y las nuevas tecnologías?

Si, totalmente, están enganchados y no lo usan para nada de provecho5852.7%
No, creo que también las usan para cosas muy útiles como el trabajo o los estudios4238.2%
No lo se109.1%

¿Piensas que la educación de los jóvenes ahora es muy liberal y que debería ser más dura como antes con menos libertades?

Si, ahora no respetan nada.3430.9%
No, antes también la gente que no estaba bien educada también faltaba el respeto.5146.4%
No lo se2522.7%

¿Crees que los jóvenes de la actualidad tienen un buen futuro, los ves preparados en general?

Si, son la generación más preparada que ha existido nunca.3531.5%
No, tienen más estudios pero están maleducados y no valoran el esfuerzo4742.3%
No lo se2926.1%

¿Crees que debería haber en Dos Hermanas más alternativas de ocio y actividades culturales nocturnas encaminadas para jóvenes?

No, hay muchas pero ellos solo quieren emborracharse y salir de discotecas2522.3%
Si, si hubiera más alternativas habrían menos borracheras y menos peleas7466.1%
No lo se1311.6%

¿Sabes qué es Dos Hermanas Divertida de la delegación de Juventud?

No, ni idea4338.1%
Si me suena pero no se bien qué es.4438.9%
Si, lo conozco perfectamente.2623%

Number of daily responses


lunes, 18 de abril de 2016

Crisis y contrato social. Los jóvenes en la sociedad del futuro



Crisis y contrato social. Los jóvenes en la sociedad del  futuro

La identidad se construye primero a tientas, sobre elecciones que se toman por instinto al leer un libro, al ver una película, al enfrentarse a un conflicto. La adolescencia de los humanos es complicada porque es muy difícil ser a la vez una persona completa y otra a medio hacer. Luego, las piezas encajan sin que lleguemos tampoco a ser conscientes del mecanismo que las ha integrado.
Almudena Grandes

"Unas pocas palabras"


El 80% de los jóvenes asume que dependerá económicamente de su familia

Casi la mitad de los jóvenes españoles de 18 a 24 años estarían dispuestos a aceptar cualquier empleo, en cualquier lugar y con un salario bajo

Ocho de cada diez jóvenes consideran muy o bastante probable tener que trabajar en lo que sea y seis de cada diez asumen que se verán obligados a emigrar para encontrar empleo. Y a pesar de la disponibilidad expresada para aceptar cualquier trabajo, donde sea y con salarios bajos, el 80%, está convencido de que a corto plazo tendrá que depender económicamente de su familia. Para los jóvenes de clases medias o bajas y aquellos que abandonaron los estudios, la crisis puede poner en juego incluso la supervivencia y la integración social. Para los ricos y universitarios, pone en riesgo el conseguir sus objetivos y expectativas vitales. Y una abrumadora mayoría, el 70% de los jóvenes culpa al Gobierno y a los partidos políticos de la duración y profundidad de la crisis que les está generando gran frustración y una visión fatalista del futuro.
SEGUIR LEYENDO EL ARTÍCULO...

PARA VER COMPLETA LA INVESTIGACIÓN...
Investigación que analiza las percepciones de los y las jóvenes españoles sobre la crisis, sus expectativas y estrategias para afrontar el presente y proyectarse hacia el futuro.
Utiliza una metodología combinada: una encuesta a 1.000 jóvenes entre los 18 y los 24 años, y 8 grupos de discusión mixtos en diferentes ciudades españolas.


martes, 23 de septiembre de 2014

“Una siesta de doce años”. Carles Capdevila.Escuela de Madres y Padres.


“Una siesta de doce años”.  
Carles Capdevila 
Es licenciado en filosofía y periodista.
 diario Avui el 29 de octubre de 2009.
 Escuela de Madres y Padres.

Educar debe de ser una cosa parecida a espabilar a los niños y frenar a los adolescentes. Justo lo contrario de lo que hacemos: no es extraño ver niños de cuatro años con cochecito y chupete hablando por el móvil, ni tampoco lo es ver algunos de catorce sin hora de volver a casa.
Lo hemos llamado sobreprotección, pero es la desprotección más absoluta: el niño llega al insti sin haber ido a comprar una triste barra de pan, justo cuando un amigo ya se ha pasado a la coca.
Sorprende que haya tanta literatura médica y psicopedagógica para afrontar el embarazo, el parto y el primer año de vida, y que exista un vacío que llega hasta los libros de socorro para padres de adolescentes, esos que lucen títulos tan sugerentes como Mi hijo me pega o Mi hijo se droga . Los niños de entre dos y doce años no tienen quien les escriba.
Desde que abandonan el pañal (¡ya era hora!) hasta que llegan las compresas (y que duren), desde que los desenganchas del chupete hasta que te hueles que se han enganchado al tabaco, los padres hacemos una cosa fantástica: descansamos. Reponemos fuerzas del estrés de haberlos parido y enseñado a andar y nos desentendemos hasta que toca irlos a buscar de madrugada a la disco. Ahora que al fin volvemos a poder dormir, y hasta que el miedo al accidente de moto nos vuelva a desvelar, hacemos una siesta educativa de diez o doce años.
Alguien se estremecerá pensando que este período es precisamente el momento clave para educarlos. Tranquilo, que por algo los llevamos a la escuela. Y si llegan inmaduros a primero de ESO que nadie sufra, allá los esperan los colegas de bachillerato que nos los sobreespabilarán en un curso y medio, máximo dos. Al modelo de padres que sobreprotege a los pequeños y abandona los adolescentes nadie los podrá acusar de haber fracasado educando a sus hijos. No lo han intentado siquiera.
Los maestros hacen algo más que huelga o vacaciones, y la educación es bastante más que un problema.
Pido perdón tres veces: por colocar en un título tres palabras tan cursis y pasadas de moda, por haberlo hecho para hablar de los maestros, y, sobre todo sobre todo, porque mi idea es -lo siento mucho- hablar bien de ellos.
Sé que mi doble condición de padre y periodista, tan radical que sus siglas son PP, me invita a criticarlos por hacer demasiadas vacaciones (como padre) y me sugiere que hable de temas importantes, como la ley de educación (es lo mínimo que se le pide a un periodista esta semana).
Pero estoy harto de que la palabra más utilizada junto a escuela sea ‘fracaso’ y delante de educación acostumbre a aparecer siempre el concepto ‘problema’, y que ‘maestro’ suela compartir titular con ‘huelga’. La escuela hace algo más que fracasar, los maestros hacen algo más que hacer huelga (y vacaciones) y la educación es bastante más que un problema. De hecho es la única solución, pero esto nos lo tenemos muy callado, por si acaso.
Mi proceso, íntimo y personal, ha sido el siguiente: empecé siendo padre, a partir de mis hijos aprendí a querer el hecho educativo, el trabajo de criarlos, de encarrilarlos, y, mira por donde, ahora aprecio a los maestros, mis cómplices. ¿Cómo no he de querer a una gente que se dedica a educar a mis hijos?
Por esto me duele que se hable mal por sistema de mis queridos maestros, que no son todos los que cobran por hacerlo, claro está, sino los que son, los que suman a la profesión las tres palabras del título, los que mientras muchos padres se los imaginan en una playa de Hawai están encerrados en alguna escuela de verano, haciendo formación, buscando herramientas nuevas, métodos más adecuados.
Os deseo que aprovechéis estos días para rearmaros moralmente. Porque hace falta mucha moral para ser maestro. Moral en el sentido de los valores y moral para afrontar el día a día sin sentir el aprecio y la confianza imprescindibles. Ni los de la sociedad en general, ni los de los padres que os transferimos las criaturas pero no la autoridad.
¿Os imagináis un país que dejara su material más sensible, las criaturas, en sus años más importantes, de los cero a los dieciséis, y con la misión más decisiva, formarlos, en manos de unas personas en quienes no confía?
Las leyes pasan, y las pizarras dejan de ensuciarnos los dedos de tiza para convertirse en digitales. Pero la fuerza y la influencia de un buen maestro siempre marcará la diferencia: el que es capaz de colgar la mochila de un desaliento justificado junto a las mochilas de los alumnos y, ya liberado de peso, asume de buen humor que no será recordado por lo que le toca enseñar, sino por lo que aprenderán de él.
FUENTE:
ADOLESCENTES

Guía para padres y madres
http://www.asturias.es/Asturias/ARTICULOS/adolescentes-guia.pdf

domingo, 6 de mayo de 2012

Adiós. La generación más preparada de la Historia se nos va...

 Adiós.

La generación más preparada de la Historia se nos va... 

Antonio Porras Nadales. Catedrático de Derecho Constitucional de la Univ. de Sevilla
DEBO confesarte, cuando se acerca el momento de la despedida, que en realidad más que el dolor por tu marcha lo que siento es una especie de rabia contenida: rabia porque no hayamos podido ofrecerte un futuro adecuado aquí, en la tierra donde has nacido. Porque todos sabemos perfectamente que tú y tus compañeros sois, sin ninguna duda, la mejor generación que nunca hemos tenido en Andalucía: la más culta y preparada; la única que ha sabido superar esa tradicional incapacidad y apatía que aquí hemos tenido siempre por los idiomas, e incluso por el manejo de las tecnologías. Sabemos que vuestras brillantes licenciaturas y máster han sido el justo fruto de vuestro sudor y vuestro esfuerzo; que habéis sabido sortear los riesgos de las drogas y del botellón, enfrentaros al sopor colectivo de la apatía y el pasotismo, y hacer de vuestros méritos el más brillante currículo de toda una generación de jóvenes decididos y voluntariosos.

Sí, ya sé que aunque te vayas muy lejos siempre tendremos circuitos de comunicación instantánea, que esto ya no es la dolorosa emigración de los años sesenta, la de "vente a Alemania, Pepe", que ya no vais con la maleta de cartón atada con una cuerda y la boina bien encasquetada. Ya sé que ahora buscáis un futuro competitivo que se ubica en cualquier lugar del planeta y que vosotros seréis en realidad los auténticos dueños del mundo. Pero, qué quieres, no tendré más remedio que hacer un esfuerzo para contenerme las lágrimas en el momento de darte el abrazo de despedida; y me quedaré algo triste de saber que tu vida va a desenvolverse lejos de la tierra donde vivieron tus abuelos y tus antepasados.

Ahora comprendo lo poco que sirve presumir de lo nuestro, engolfarse en la aburrida cantinela de la belleza de nuestros paisajes, la dulzura de nuestro clima y de nuestros vinos, o el encanto de nuestras fiestas y monumentos; de todo eso que causa la admiración de tantos turistas y extranjeros. Porque de qué sirve al final presumir de una tierra que es incapaz de ofrecerle un futuro adecuado a la mejor de sus generaciones. Puede que este sea también un buen momento para hacer un breve balance de lo conseguido en las últimas décadas: para comprobar a dónde fueron finalmente tantas políticas de desarrollo, tantos acuerdos de concertación y empleo, tantos proyectos de sucesivas modernizaciones, tanto fomento de la innovación y apoyo al espíritu emprenditorial, tantos proyectos financiados con fondos europeos. Este parece ser al final el auténtico resultado colectivo de la mejor Andalucía que hemos tenido en varios siglos. Y es que, en el fondo, creo que en realidad lo correcto sería que fuérais vosotros, lo miembros de la mejor generación mejor preparada, los que pasárais a ocupar ahora los puestos de dirección y de liderazgo en nuestra comunidad: la mejor garantía para la más auténtica y definitiva de nuestras modernizaciones. Pero el único camino que la realidad parece ofreceros ahora es el de la emigración.

Puede ser también -lo confieso- que todo esto no sea más que el fruto de mi propia incapacidad y negligencia personal, o sea, que tenía que haberme metido hace tiempo en los circuitos del poder y de la política, donde se colocan los enchufados y los recomendados; pero, ya ves, la verdad es que no lo he conseguido. También podríamos haberte encontrado alguna salida mediocre, más o menos llevadera: de promotor inmobiliario o de agente de seguros; de tratante de ganado o vendedor de pompas de jabón. Pero supongo que no es eso lo que tú esperabas.

La decisión de vuestra generación de avanzar hacia un futuro constructivo en cualquier lugar del mundo constituye en realidad un esfuerzo valiente del que nosotros mismos deberíamos sentirnos orgullosos. Al fin y al cabo, sois la primera y auténtica generación cosmopolita que hemos tenido; y por eso vuestra aportación al crisol del mundo globalizado será, con toda seguridad, una fuerza constructiva, como una hermosa semilla destinada a crecer en otra tierra que no esté tan reseca como la nuestra.

Con todo, cuando se acerca el momento del adiós, sólo quisiera transmitirte un deseo de ánimo y coraje, el mismo que tuvieron otros en parecidas circunstancias. Si colectivamente no hemos sabido prever el modo de incorporaros constructivamente a nuestra sociedad, sólo espero que al menos hayamos sabido daros una preparación suficiente, una formación adecuada para el universo tan complejo de este vuestro siglo; aunque tengáis que demostrarla fuera de nuestras fronteras.

Esperando que sepas comprender toda nuestra frustración y amargura, y que sepas perdonarnos también por todos nuestros posibles fallos, te digo adiós, hijo mío, adiós.
 Antonio Porras Nadales. Catedrático de Derecho Constitucional de la Univ. de Sevilla.
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