sábado, 27 de mayo de 2017
Mandalas para nuestra autoestima. 3º B Secundaria.
miércoles, 12 de noviembre de 2014
Salir de PISA. Debates de EDUCACIÓN. Pablo Gentili. .
Un lamentable ejemplo de la actual trivialización de la evaluación educativa son losranking universitarios, cuya proliferación ha sido notable en los últimos años. Se sostiene, con razón, que las universidades constituyen instituciones fundamentales para promover el desarrollo de las naciones. Siendo así, se establecen un conjunto de variables que definen la calidad de los ámbitos académicos y, en función de estas, se jerarquizan las instituciones universitarias por orden decreciente de calidad. El Ranking Académico de las Universidades del Mundo (Academic Ranking of World Universities, ARWU), elaborado por el Centro de las Universidades de Clase Mundial (Center for World-Class Universities, CWCU) de Shangai, y uno de los más difundidos, establece, por ejemplo, que los indicadores de una buena universidad deberían ser: “el número de alumnos y profesores que han ganado premios Nobel y medallas Fields, el número de investigadores altamente citados, el número de artículos publicados en las revistas Nature y Science, el número de artículos indexados en el Science Citation Index - Expanded (SCIE) y en el Social Sciences Citation Index (SSCI), y el rendimiento per cápita respecto al tamaño de la institución”. Su pomposo nombre “universidades de clase mundial” no podría hacernos cuestionar semejantes atributos como los que, en efecto, definen una buena universidad. Entre tanto, en éste, como en muchos otros casos, la afirmación de ciertas variables no sólo limita enormemente el espacio de la clasificación, sino que parece desconocer las especificidades nacionales e internacionales en el desarrollo científico, reduciendo los indicadores elegidos a un conjunto de aspectos que cualquier universidad en buena parte del planeta no estaría en condiciones de cumplir.
Según el punto de vista que se utilice, la Universidad Arturo Jauretche es mucho mejor que la Universidad de Harvard. Aunque allí no dicte clases ningún Premio Nóbel, sus profesores no publiquen en Nature ni en Science, aunque sus profesores no siempre escriban en inglés y casi nunca sean citados por los científicos norteamericanos o chinos, a ella pueden ingresar jóvenes de sectores populares argentinos. No parece ser poca cosa, al menos, desde la perspectiva de la construcción de un país más justo.- El negativo papel de las pruebas estandarizadas internacionales en promover la competencia, etiquetando y clasificando alumnos y docentes en función de su rendimiento.
- La tentación de los países a seguir caminos fáciles y de corto plazo para mejorar su desempeño en las pruebas, desconsiderando que los cambios en el campo educativo llevan mucho más que los tres años que separa una prueba de otra.
- PISA mide unas dimensiones del aprendizaje e ignora otras, lo que “reduce peligrosamente nuestro imaginario colectivo acerca de lo que la educación es y debería ser”.
- PISA está dominada por una visión economicista y unilateral de la educación.
- La OCDE asume un mandato que no le corresponde, adjudicandose un papel de gran agencia de evaluación internacional, opacando a instituciones como la UNESCO y UNICEF.
- La implementación de las pruebas se realiza en muchos países con asociaciones entre el sector público y privado, abriendo oportunidades de negocios que entran en franco antagonismo con los intereses educativos. (La carta no menciona al contrato entre Pearson y la OCDE, aunque hace evidente relación al mismo). “Algunas de estas empresas ofrecen servicios educativos a las escuelas estadounidenses y a los distritos escolares de manera masiva y con fines de lucro, al tiempo que persiguen planes de desarrollo de la educación primaria con fines de lucro en África, donde la OCDE ahora está planeando introducir el programa PISA”.
- PISA contribuye a consolidar una euforia evaluadora que “perjudica a nuestros hijos y empobrece nuestras aulas”.
Como bien expresan los intelectuales de CLACSO, PISA es un inmenso dispositivo de control que aspira a imponer una perspectiva educativa que nos aleja del reconocimiento de la educación como un derecho y nos aproxima a su interpretación como un bien de consumo. Una perspectiva que multiplica las desigualdades existentes, las cristaliza y pretende explicarlas desde un marco aparentemente neutral y científico.
Los gobiernos latinoamericanos gastan cuantiosas sumas en la aplicación de PISA. Paralelamente, la UNESCO pena la escasez de recursos para financiar sus acciones en la región. Mucho más útil sería que países como Brasil, Argentina, México, Colombia, Chile y Perú, entre otros, aumentaran sus contribuciones a este organismo, en vez de alimentar los cofres de la OCDE y la de sus socios privados, como la multinacional Pearson.SOBRE EL AUTOR
jueves, 10 de enero de 2013
Decálogo de un buen profesor. Carmen Pellicer
sábado, 22 de septiembre de 2012
La nueva ley de Educación. (anteproyecto). Su debate en la Escuela es necesario. (I)
Más desigualdades
Rafael Feito. El País. 22/9/2012
Adelantar la edad de segregación de los alumnos para decidir quién va a la formación profesional y quién al bachillerato es un colosal error
Anteproyecto de Ley Orgánica para la mejora de la ley de la calidad educativa..
http://www.educacion.gob.es/dctm/ministerio/horizontales/ministerio/lomce/propuestas-anteproyecto-24072012.pdf?documentId=0901e72b813d0807
domingo, 19 de agosto de 2012
Copie 100 veces: en un mes no recordaré lo estudiado
- Adiós, muchachos (1987)
- El club de los poetas muertos (1989)
- Estación central de Brasil (1998)
- Hijos de un dios menor (1986)
- Hoy empieza todo (1999)
- La sonrisa de Mona Lisa (2003)
- Las campanas de Santa María (1945)
- Los cuatrocientos golpes (1959)
- My Fair Lady (1964)
- Ser y tener (2002)
- Tierras de penumbra (1993)
- Fuente:
- http://www.rebelion.org/noticia.php?id=154672

lunes, 23 de abril de 2012
DERECHOS, QUE NO PRIVILEGIOS Carta de una maestra
sábado, 8 de enero de 2011
¿No es mucho fracaso?. Sobre el Informe Pisa
¿No es mucho fracaso?. Público 8-8-2010JORGE CALERO
Catedrático de Economía Aplicada
El fracaso escolar en España se sitúa en torno al 30% desde hace más de una década. Esta cifra corresponde a la definición más extendida, la “oficial”, de fracaso escolar, en la que se mide la proporción de alumnos que no obtienen el título de graduado al finalizar sus estudios de Educación Secundaria Obligatoria. En otros países de nuestro entorno la cifra equivalente es muchísimo más baja, y lo que se considera potencialmente problemático no es el fracaso escolar, sino el abandono prematuro, es decir, la no obtención de un título de secundaria postobligatoria.
Pero ¿corresponde ese 30% de fracaso escolar a algún concepto claramente delimitado, basado en criterios objetivos y homologable internacionalmente? La evaluación internacional PISA, llevada a cabo por la OCDE y cuyos últimos resultados hemos recibido en diciembre pasado, suscitan una serie de dudas al respecto. En PISA
se considera que la obtención de una puntuación inferior al nivel 2 conlleva un elevado riesgo de fracaso escolar. La proporción de alumnos españoles que se situaron en 2009 por debajo de ese nivel 2 es la siguiente: 19,5% en el caso de las competencias de lectura; 23,7% en competencias de matemáticas; y 18,2% en las competencias de ciencias. Las cifras medias para los países de la OCDE (recordemos, países con un elevado nivel de desarrollo) fueron, respectivamente, 19,7%, 24,8% y 20%. Es decir, cuando medimos el nivel de competencias con instrumentos
homologables nos encontramos con que la situación española en cuanto a los alumnos con más problemas de aprendizaje no se diferencia en absoluto de la situación de nuestros vecinos de países desarrollados. Cuando la medimos en función de cuánto aprueban o suspenden los alumnos, las diferencias son importantísimas.
El fracaso escolar español, por tanto, es parcialmente un problema derivado de procesos de acreditación, en los que la exigencia de los profesores y centros españoles parece mayor a la que se aplica en nuestro entorno. Esta afirmación es seguramente inadmisible para buena parte de la profesión docente, que considera que los que no reúnen suficientes condiciones académicas no son sólo los “fracasados”, sino también bastantes de los que obtienen el graduado. Pero los datos exigen que nos replanteemos inercias que pueden estar situándonos en desventaja en cuanto a las posibilidades de formación de nuestros jóvenes.
Informe PISA...
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/graficos/dic/informe_pisa_cc_aa.html
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Preguntas/respuestas/informe/PISA/elpepusoc/20101128elpepusoc_1/Tes


Viñetas de Manel Fontdevilla,Vergara y Faro y C da Col
jueves, 14 de octubre de 2010
Una siesta de 12 años. Nuestros hijos..
"Una siesta de doce años"Carles Capdevila / Periodista
martes, 12 de octubre de 2010
La educación y el civismo a Debate en RNE en el programa Afectos
El pasado Lunes día 12 de Octubre, tuvo lugar en RNE1 un debate sobre la educación en nuestro día, nuevas normas de civismo que los ayuntamientos se plantean implatar, así como sanciones más duras.
Ante esta problemática, y el comentario generalizado alrededor de un ámbito de la juventud de la falta de valores que se les atribuye, particiaron en un amplio debate diversos profesionales del tema, en el que tuvo una participación nuestro compañero Pepe Oliver, en calidad de Profesor de Educación Para La Ciudadanía y Ética.
Aquí os hemos dejado el programa integro por si alguien estuviera interesado en escucharlo. La participación de Pepe empieza en el minuto 40 aproximadamente.
¡¡Un abrazo Pepe!!









